échese una copla...

encuentro pa´la Copla

LA COPLA CONVIDA

“Y alísteme pues mijita
cotiza, Ruana y sombrero 
que me voy pa`Tibasosa
al gran encuentro coplero”.

La historia del evento se remonta o toca con la cotidianidad del ejercicio radial : Un día empezó a sonar por la emisora comunitaria Radio Semillas el programa “BUENOS DÍAS CARRANGA”, el cual despierta cada día en Tibasosa y comparte avisos de interés comunitario, información de importancia para el sector campesino, trazos de identidad boyacense, coplas, y cumpleaños, todo lo cual se va entrelazando con la historia y el recuento de las múltiples vivencias que se vuelven canción y hacen parte del repertorio de los diferentes grupos que en la región componen la música campesina o carranguera.

El Encuentro Pa´la Copla “La Copla Convida”, en el municipio de Tibasosa, es un escenario donde se juntan niñas, niños, hombres y mujeres de distintas regiones de Boyacá para que compartan y den testimonio de las diferentes manifestaciones de la copla o canta y donde al ritmo de la música campesina se muestren el baile típico de esta parte del país.

Otro día llegó una carta, con mensajes, felicitaciones, saludos y la despedían con unas coplas. Después una tras otra fueron apareciendo CARRANGACARTAS -como las llamamos en el programa y las llamó Jorge Velosa en su época de radio en Furatena (Chiquinquirá)- las cuales venían repletas de coplas. Así diariamente aparecían carrangacartas de muchas partes, testimonios en papel y otras por teléfono que daban cuenta de mucha audiencia y del gusto por el sabor de la copla.
 
Todo eso posibilita este espacio, un Encuentro Pa´la Copla, unas cantas con sabor a pueblo y por supuesto con la compañía de nuestra música carranguera. El primer Encuentro se realiza en noviembre del año dos mil (2000) sin mucha experiencia, con la simple motivación de posibilitar un espacio para conocer a tantos copleros y copleras, a quienes escribían al programa y a tantos otros que como reza el dicho y hasta algunas cartas “ocultaban su nombre”.

La idea resultó muy buena, la convocatoria trajo miles de alegrías, pues en últimas quedó un escenario para armar el jolgorio, para traer a tantos y tantas copleras que desde diferentes partes de nuestro departamento le vienen haciendo cantas a la vida, que aprovechan el espacio radial para mandar sus coplas y ponerlas a volar para que se metan al rancho de la gente, de sus paisanos, amigos, vecinos y parientes.

Por eso se convoca cada año, por el mes de octubre, como un homenaje a nuestra raza, como una canta para nuestra América, voz de tantas raíces. Así se realiza de nuevo en el 2001, el 2002, 2003, 2004, 2005 y el 2006, donde aparecen otros elementos que le dan fuerza y ayudan a ambientar el Encuentro : Los niños y las niñas tienen su espacio y desde este escenario empiezan a sentir la gana, el gusto y la identidad por este canto popular. “Que carranga sin copla no es carranga” o para nuestro caso “copla sin carranga no es copla”, esta retahíla que se escucha en las fiestas campesinas, hizo que se contara con grupos de música carranguera durante todo el Encuentro.